En los últimos años, las dietas hiperproteicas han ganado cada vez más popularidad: gimnasio, adelgazamiento, rendimiento. Pero, mientras la atención se centra en los músculos y el metabolismo, todavía se habla muy poco de un posible efecto secundario: el impacto en las vías urinarias, especialmente en la vejiga.
Exceso de proteínas e inflamaciones urinarias
Las proteínas son nutrientes fundamentales, pero cuando se ingieren en grandes cantidades, el organismo debe hacer frente a una mayor carga metabólica.
¿El resultado?
- aumento de los residuos nitrogenados
- mayor esfuerzo renal
- orina más concentrada, más ácida y rica en metabolitos
- variación del pH urinario
- alteración de la microbiota urinaria
- efecto indirecto debido a la deshidratación provocada por el exceso de proteínas (menos agua, más residuos = orina más concentrada, mayor irritación)
Estos cambios pueden crear un entorno urinario más propicio para las inflamaciones y las infecciones.
La vejiga bajo estrés: los posibles efectos
- trastornos urinarios y/o de la micción
- sensación de pesadez en la vejiga
- urgencia y frecuencia urinaria
- ardor en la vejiga y al orinar
- cistitis bacteriana
El exceso de proteínas en la dieta y el desequilibrio alimentario son, por lo tanto, factores de riesgo, tanto directos como indirectos, que pueden provocar trastornos y molestias urológicas. De hecho, la vejiga, a menudo pasada por alto, es un órgano muy sensible y, cuando algo cambia, puede ser uno de los primeros en dar la señal.
Exceso de proteínas: consejos útiles
Si te identificas con esta descripción, hay algunas medidas sencillas que pueden ayudarte a recuperar el equilibrio:
- revisar tu dieta con la ayuda de un profesional de la nutrición y la alimentación
- reducir el consumo de alimentos y suplementos hiperproteicos
- aumentar tu hidratación, eligiendo aguas con bajo contenido en minerales
- tomar probióticos específicos para reforzar las defensas inmunitarias
- favorecer la función urinaria y miccional con suplementos específicos como Ausilium Silver y Cistiquer
- modular la urgencia y la frecuencia de la micción con glicerofosfato de calcio (presente en Ausilium Forte)
- reducir la inflamación y el daño tisular con suplementos específicos de GAG (glucosaminoglicanos) como Ausilium GAG
En cualquier caso, si lo deseas, puedes solicitar una consulta (gratuita) a los expertos de Deakos escribiendo a contacto@deakos.com